La Mesa Interlocal de la Cuenca del Río Salitre se mantendrá como espacio de participación permanente, abierto a acoger las ideas, a las personas, organizaciones y, en general, a todo actor que tenga deseo, interés y compromiso de trabajar por el empoderamiento del presente y el futuro socioambiental del territorio de la cuenca del río Salitre y en esa medida por la calidad de vida de sus habitantes.
Continuaremos con la estrategia pedagógico-ambiental como forma política de construir conocimiento y, a la vez, de participar en la formación de criterio analítico entre los habitantes del territorio para coadyuvar en el proceso de la construcción social del territorio y mejorar la calidad de vida de todos.
Consideramos que, todavía, tenemos mucho que aportar en cuanto a la conceptualización de los elementos necesarios para el avance en la construcción socioambiental del territorio con miras al mejoramiento de la calidad de vida por la preservación, protección, mantenimiento y recuperación de todos los componentes del ambiente en la ciudad, en la región y en el país.
En desarrollo de lo dispuesto por el Decreto nacional 1729 de 2002, estuvimos trabajando durante muchos meses en conjunto con la Mesa Directiva provisional de la Cuenca en la tarea de construir mediante el diálogo y propuestas coherentes el proyecto de la resolución que debe expedir la Secretaría Distrital de Ambiente que dará vida y funciones al Consejo de cuenca del río Salitre en el perímetro urbano del Distrito Capital,
En el futuro inmediato, y después de haber logrado que se produjera este proyecto, seguiremos coadyuvando en el proceso que conduzca a la expedición de esa resolución y en todas las etapas del proceso que conduzca a la formulación del POMCA de Río Salitre como parte del ordenamiento ambiental del territorio.
Seguiremos siendo reconocidos como un espacio cívico válido de interlocución y, en el corto y mediano plazo, reconocido por su gestión en los órdenes regional y nacional y con proyección internacional.
Quisiéramos que la institucionalidad diera respuesta a la preocupación de la sociedad civil respecto a la pregunta ¿cómo se analizan los documentos técnicos que se aportan para tener elementos de juicio que lleven a la formulación y seguimiento de instrumentos como el POMCA (o POMCH) y el P.O.T?
Es claro que los funcionarios se han venido formando en sus carreras profesionales con ese objeto. Las entidades les dan comisiones de estudio para que recojan las experiencias de otras latitudes y, a la vez, contratan asesores para toda etapa del proceso pero el ciudadano no tiene esas facilidades. Creemos que la participación, para que sea efectiva, debe partir de ser bien informada.
Para que el POMCA (o POMCH) garantice una verdadera participación ciudadana se requiere que la comunidad organizada tenga acceso a asesores de muy buen nivel que le den una visión independiente de lo que se debe hacer.